Limpiador para superficies de cocina

Rendimiento 500 ml aproximadamente
Tiempo de preparación 30 minutos
Ahorro Hasta un 40 por ciento sobre el valor comercial

Ingredientes:

  • 1 2/3 de tazas de agua limpia muy caliente (400 ml aproximadamente)
  • 1/4 de taza de amoniaco* (60 ml)
  • 5 cucharadas soperas de lauril sulfato de sodio* (50 ml)
  • 1/2 cucharada cafetera de hidróxido de sodio o sosa cáustica*

* Se consiguen en farmacias grandes o en droguerías.

 
Utensilios:
  • cubre boca
  • guantes
  • botella de vidrio de cuello largo, boca angosta y con capacidad de 750 ml a un litro
  • embudo
  • envase de plástico, de preferencia con atomizador y con capacidad de 1/2 litro
  • etiqueta adherible
 

Procedimiento:
  • Es importante que realice esta tecnología en un lugar ventilado.
  • Póngase el cubreboca y los guantes.
  • Vierta el agua caliente a la botella y añada el lauril sulfato de sodio, moviendo la mezcla en forma circular para que se integre sin hacer espuma.
  • Añada el hidróxido de sodio y mueva en la misma forma, después agregue con cuidado el amoniaco y mezcle nuevamente.
 

Envasado y Conservación:

Con mucho cuidado, y con ayuda del embudo, vacíe el líquido limpiador al envase de plástico, ciérrelo perfectamente y péguele una etiqueta con el nombre del producto, una leyenda precautoria y la fecha de elaboración.

Consérvelo bien cerrado en un lugar fresco y fuera del alcance de los niños.

Modo de uso:

  • Siempre utilice guantes al aplicar este líquido limpiador.
  • Para limpiar la estufa, el azulejo o cualquier superficie de la cocina o el baño, rocíe el líquido limpiador en toda la superficie y déjelo actuar cinco minutos; después talle con una fibra plástica o metálica suave y retire los residuos con un trapo limpio y húmedo.
  • Si el área que quiere limpiar está muy sucia, añada un poco de este limpiador a una taza de agua con una cucharadita de detergente para trastes y siga el procedimiento anterior.
 

Recomendaciones:
  • Al terminar la tecnología lave muy bien los utensilios.
  • Este líquido no es adecuado para limpiar piezas cromadas.
  • Tenga mucho cuidado al elaborar este producto, porque las sustancias que se utilizan son tóxicas.
  • El hidróxido de sodio (sosa cáustica) siempre debe permanecer en un frasco de vidrio bien cerrado, ya que absorbe muy rápido la humedad del aire y pierde su concentración.
  • Nunca agite el envase de amoniaco, al destaparlo hágalo con mucho cuidado y nunca lo acerque a la cara.
  • Guarde los materiales sobrantes en envases de vidrio y ciérrelos muy bien; pégueles una etiqueta con el nombre que les corresponda y también coloque leyendas precautorias. Sobre todo, manténgalos fuera del alcance de los niños.
  • No guarde los materiales o el líquido limpiador en envases de refresco o alguna otra bebida, porque alguien puede beberlos por error.

Dato interesante:

El amoniaco sirve para desmanchar, blanquear, limpiar y desinfectar pisos de azulejo, loza y concreto.

La sosa cáustica es un cristal en forma de lentejas, barras y hojuelas que se obtiene de la reacción entre el cloruro amónico, el cloruro sódico y el carbonato de cal. Es un abrasivo que se utiliza para disolver la grasa.

El lauril sulfato de sodio es un detergente empleado en la fabricación de jabones.

 

Receta publicada en la Revista del Consumidor