Papaya deshidratada

Tiempo de preparación: 10 días

Ingredientes:

  • 1 papaya
  • 1/4 de taza de jugo de limón
  • 1 litro de agua hervida o clorada
 
Utensilios:








  • Cuchillo
  • Tabla grande para picar
  • Recipiente de plástico o vidrio con capacidad de 3 litros
  • Bolsas de celofán o frascos con tapa
  • Colador grande
  • Etiquetas adheribles
  • Deshidratador solar
El deshidratador solar:

Materiales

  • 4 tramos de madera de 1.5 cm de grosor, 4 cm de ancho y 50 cm de largo *
  • 4 cubos de madera de 10 x 10 cm*
  • tela de mosquitero 52 x 52 cm**
  • clavos
  • pegamento blanco
  • martillo
  • 20 tachuelas

* Se consiguen en madererías.
** Se consigue en tlapalerías.

Cómo se arma

  • Forme un marco con los tramos de madera y fije las piezas con pegamento blanco.
    Cuando el pegamento se seque, refuerce las uniones con clavos.
  • Coloque la tela de mosquitero encima del marco, fijándola cada 10 cm con una tachuela.
  • Para asolear la fruta coloque el deshidratador encima de los cubos de madera en cada una de las esquinas (como las patas de una mesa).

Recuerde que también tenemos una Tecnología Doméstica Profeco que le enseña a construir un deshidratador solar más eficiente (el cual se muestra en las fotos del procedimiento). Póngase en contacto con nosotros.

 

Procedimiento:

  • Lave bien la papaya con agua y jabón, desinféctela y quítele la cáscara.
  • Vierta el agua en el recipiente y añada el jugo de limón.
  • Corte la papaya en rebanadas de medio centímetro e introdúzcalas en la preparación anterior durante 15 minutos.
  • Escurra la papaya en el colador y acomódela en el deshidratador. Cuide que las rebanadas de fruta estén separadas para permitir el paso del aire.
  • Coloque el deshidratador al sol. Si los días son soleados, la fruta estará lista en 10 días aproximadamente. Al atardecer, ponga el deshidratador en un lugar cerrado y seco para evitar que la fruta absorba la humedad.

Envasado y conservación

Guarde las frutas dentro de las bolsas de celofán o en los frascos, y consérvelas en un lugar fresco. No olvide poner a cada bolsa la etiqueta con el nombre del producto y
las fechas de elaboración y caducidad.

Beneficio

Al elaborar la fruta deshidratada con esta Tecnología Doméstica Profeco, el costo se reduce hasta tres veces en comparación con los productos comerciales, sobre todo si aprovecha fruta de temporada. Además, asegura la buena calidad e higiene del producto.
 

Dato interesante:

La deshidratación es uno de los métodos de conservación de alimentos más rudimentarios y antiguos utilizados por el hombre, pues al retirar el máximo contenido de agua se evita la proliferación de microorganismos (bacterias y hongos), además se concentran los nutrientes (azúcares, vitaminas y minerales).
Ciertas frutas, como la papaya, son más frágiles frente al deterioro, que generalmente se manifiesta con un ligero sabor a alcohol. Para evitar este deterioro, la papaya se sumerge en jugo de limón, pues esto la hace ácida, lo que representa una barrera para los microorganismos.

Su media naranja

La naranja deshidratada se adapta perfectamente al gusto de quienes prefieren los frutos agridulces, ya que este método de conservación potencia ambos sabores.

 

Aporte nutrimental:

Las frutas secas son una fuente rica en azúcares, los cuales se transforman rápidamente en energía. Además aportan fibra y minerales como hierro y potasio.

Recomendaciones

  • Mientras más delgadas sean las rebanadas, más fácil será la deshidratación, por lo que las rebanadas no deben medir más de medio centímetro de grosor.
  • Puede deshidratar frutos cítricos (como limón, mandarina, naranja y toronja) o naturalmente ácidos (como fresa y guayaba), simplemente rebanando la fruta y colocándola en el deshidratador, pues al tratarse de frutos ácidos no es necesario sumergirlos en jugo de limón.
  • Para deshidratar frutas como manzana, pera, kiwi o mango, siga el mismo procedimiento que para la papaya.

Caducidad

Debido a su escaso contenido de agua, las frutas deshidratadas se conservan en óptimas condiciones para su consumo hasta por un año o más.

 

Receta publicada en la Revista no. 333 de Noviembre 2004