Jarabe de frutas

Rendimiento: 1.5 litros, aprox.
Tiempo de preparación: 1 hora

Ingredientes:

  • 1 kg de fruta de pulposa, de temporada y bien lavada
  • 1 kg de azúcar blanca
  • 1 taza de agua potable
  • 1/3 de taza de miel de maíz* (80 ml)

*Se consigue en tiendas de autoservicio o de materias primas para alimentos

 
Utensilios:
  • cuchillo
  • licuadora
  • olla con recubrimiento (peltre o teflón) y capacidad de 3 litros
  • cuchara de madera o de acero inoxidable
  • colador de orifico mediano (que no permita el paso de las semillas de la fruta)
  • 2 frascos con tapa de cierre hermético y capacidad de 1 litro c/u, previamente esterilizados
  • 2 etiquetas adheribles
 

Procedimiento:

Retire las semillas y, en caso necesario, la cáscara de la fruta, córtela en trozos regulares y lícuela con un poco de agua, sólo para facilitar el molido. Se reserva.

Aparte, mezcle el agua, el azúcar y la miel de maíz, ponga a calentar a fuego alto, moviendo constantemente para evitar que se pegue. Cuando suelte el hervor regule la flama de tal manera que siga hirviendo; la mezcla estará lista cuando al levantar la cuchara se forme un hilo continuo.

Enseguida añada cuatro tazas de la fruta licuada, previamente colada (en caso de que aún contenga semillas). Sin dejar de mover deje que hierva durante diez minutos o hasta que la mezcla adquiera una consistencia espesa, de tal manera que al levantar la cuchara se forme un hilo continuo; éste es el punto ideal del jarabe.
Envasado:

Aún caliente, vacíe el jarabe en los frascos en partes iguales, dejando un espacio mínimo de un centímetro entre el contenido y la boca del frasco; cierre perfectamente y colóquelos bocabajo por 5 minutos en un lugar seguro, esto ayudará a formar un vacío para su conservación en alacena; deje enfriar a temperatura ambiente y después coloque una etiqueta con el nombre del producto, la fecha de elaboración y la de caducidad.

Conservación y caducidad:

Guarde el jarabe en la alacena o en un lugar seco, fresco y oscuro, de esta manera se conservará en buen estado hasta un año si se elabora con estricta higiene y se envasa correctamente. Una vez abierto el producto es necesario mantenerlo en refrigeración y consumirlo dentro de las tres semanas siguientes.

 

Beneficio:

Preparar jarabes de frutas resulta muy económico, además de que asegura la higiene y la calidad del producto. Recuerde que las frutas aportan a la dieta hidratos de carbono fáciles de digerir que se transforman en energía, minerales y vitaminas que ayudan a la digestión de otros componentes como grasas y proteínas; además generan la formación de anticuerpos para evitar enfermedades.

Recomendaciones

  • No altere las cantidades ni el orden de adición de los ingredientes para evitar que el jarabe pierda sus características.
  • Para esta tecnología doméstica puede utilizar frutas como guayaba (sin semillas), mango, piña, fresa, durazno, chabacano, higo, tuna, ciruela, etcétera.
  • La fruta en un óptimo estado de madurez es más dulce.
  • Antes de envasar el jarabe coloque los frascos sobre una superficie o un paño seco para evitar que se rompan debido al cambio brusco de temperatura.
  • De preferencia use ollas o cacerolas con recubrimiento (peltre o teflón), vidrio refractario o acero inoxidable para que la preparación no se pegue.
  • No use recipientes de aluminio para evitar que el contacto del metal con el ácido de la fruta altere el sabor del jarabe. No emplee utensilios desportillados.
  • Con este jarabe de fruta puede hacer agua fresca o bañar helados, cocteles y hot cakes.
  • Para hacer jarabe para raspados añada 1/2 taza de fruta picada en el paso 3 del procedimiento, antes de que se cumplan los 10 minutos de cocción.
  • Recuerde que con las cáscaras y las semillas de frutas y verduras puede preparar composta para las plantas o el jardín
 

Receta publicada en la revista no. 316 de Junio 2003