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1. Vierta los macarrones en dos y medio litros de agua
hirviendo que ya contenga un diente de ajo, un trozo
de cebolla, la hoja de laurel, sal y una cucharada de
aceite.
2. Al cabo de 12 minutos aproximadamente o hasta que
los macarrones estén al dente (es decir, que
al morderlos no se sientan harinosos ni tengan una consistencia
blanda), retire la olla del fuego. Escurra los macarrones.
3. Licue los frijoles con un poco de caldo o agua.
4. Acitrone en el aceite el resto de la cebolla picada,
agregue los tres dientes de ajo restantes finamente
picados y el tomate rojo. Una vez que la mezcla se espese
ligeramente, agregue los frijoles molidos. Sazone con
sal al gusto.
5. Aparte, caliente la margarina y añada los
macarrones, las zanahorias y los pimientos, y mezcle
todo cuidadosamente. Cubra los macarrones con la salsa
de frijol y la mitad del queso espolvoreado. Tape y
deje a fuego bajo durante 5 minutos. Si prefiere puede
hornear el tiempo necesario para que el queso se suavice.
6. Sirva caliente y espolvoree cada porción
con el resto del queso y con el chile serrano picado.
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