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Brújula de compra
Ponte tu sombrero, lentes y bloqueador
Por Giovanni Rueda
(13 de marzo 2006)
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A los ojos de la gente común, regresar bronceado de las
vacaciones hace más atractivas a las personas; pero con el
sol se cumple el dicho "ni tanto que queme al santo, ni tanto
que no lo alumbre", de tal manera que es necesario tomar una
serie de precauciones básicas a momento de asolearnos.
Y es que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud
(OMS), anualmente se registran entre 2 y 3 millones de cánceres
sin melanoma, y poco más de 130 mil casos donde se presentan
melanomas malignos.
Exponernos de manera prolongada al sol sin protección puede
quemar cualquier tipo de piel. Los expertos recomiendan utilizar
bloqueadores solares a partir de los seis meses de edad, ya que
los efectos secundarios al asolearnos de forma excesiva pueden ser
incluso mortales
El sol, con un diámetro de mil 384 millones de kms, es un
agente termonuclear que se encuentra compuesto en su gran mayoría
por gases, hidrógeno y helio, del cual emana gran número
de radiaciones como la luz natural, rayos infrarrojos, ultravioletas
(UV), entre otros. Estos últimos son los encargados de broncear
la piel y se encuentran divididos en tres categorías (A,
B y C):
a) UVA: Broncean la piel sin afectar la salud.
b) UVB: Broncean la piel, pero estimulan numerosos efectos
secundarios, que van desde insolación, envejecimiento prematuro
de la piel, arrugas, manchas, quemaduras, hasta cáncer
de piel si la exposición es muy prolongada.
c) UVC: Estos rayos son los de mayor energía y los
más dañinos a la piel, pero difícilmente
llegan a nosotros, debido a que son detenidos por la capa de ozono.
Ten en cuenta que la civilización se ha encargado de dañar
la atmósfera a través del uso intensivo de productos
químicos. Un informe de la Agencia Espacial Europea (ESA
por sus siglas en inglés) afirma que la capa de ozono presenta
un agujero de 10 millones de kilómetros cuadrados en la Antártida
(equivalente al tamaño de Europa), lo cual provoca que los
rayos ultravioleta entren directamente a la tierra, haciéndonos
más vulnerables a ellos.
En superficies con nieve, arena blanca y agua, la radiación
ultravioleta se refleja más intensamente.
Además de los beneficios estéticos, el sol ayuda
a la formación de vitamina D, la cual previene el raquitismo
al favorecer la absorción del calcio en la estructura ósea.
Asimismo, estimula nuestro sistema inmunológico aumentando
las defensas frente a infecciones como gripes y catarros.
Evita los riesgos
La piel es un órgano que actúa como barrera protectora
ante cualquier agresión externa; su espesor oscila entre
2 y 3 milímetros, y se encuentra dividida en tres capas:
1. Epidermis es la capa más superficial,
2. Dermis compuesta de células elásticas
y fibras colágenas,
3. Hipodermis integrada por células subcutáneas
llamadas melanocitos, los cuales son los responsables de la pigmentación
en la piel.
Ante una exposición prolongada al sol sin ninguna protección
la hipodermis fabricará y liberará un compuesto llamado
melanina, el cual se acumulará en la epidermis para protegernos
de los rayos solares, el enrojecimiento es el primer síntoma
de que la epidermis ha sido dañada, debido a que esta pigmentación
actúa como un mecanismo protector.
Entre los daños más comunes en la piel se encuentran:
1. El envejecimiento prematuro de la piel, el cual se produce gradualmente
y se caracteriza por arrugas y el aumento en su espesor tornándose
áspera.
2. Cambios de coloración, debido a que el sol mata a los
melanocitos (células que producen el color en la piel),
produciendo manchas cafés o blancas.
3. Aumento a las alergias solares, debido a que la piel se vuelve
más sensible y delicada.
4. Melanoma, el cual es un tipo de cáncer que se produce
en los melanocitos y cuya causa principal son las exposiciones
prolongadas a los rayos ultravioletas.
Cómo protegernos
Con el fin de disminuir las graves quemaduras que el sol provocaba
en los soldados aliados durante la II Guerra Mundial, Benjamín
Green lanzó exitosamente en 1944 el primer bloqueador solar,
el cual utilizó el nombre comercial de Coppertone. Para 1972
los bloqueadores solares se desarrollaron con mayores propiedades
protectoras y se añadió el factor de protección
solar.
Hoy en día para proteger la piel y prevenir efectos secundarios
durante la exposición a las radiaciones solares existen diversos
productos que absorben, reflejan y diseminan las radiaciones ultravioletas,
entre los que se encuentran:
Filtros solares: Agentes químicos que hacen que la
radiación lumínica sea absorbida por el cuerpo pero
en cantidades mínimas, permitiendo la protección contra
los rayos UVB. Se usan para protegerse y broncear la piel.
Bloqueadores solares: Agentes físicos que actúan
como pantallas para reflejar las radiaciones solares sin que exista
ninguna absorción en la piel, estos productos protegen la
piel contra los rayos UVA y UVB. Se usan únicamente para
protegerse.
Bronceadores: Productos diseñados para permitir el
paso de los rayos UVA exclusivamente y contienen activos aceleradores
del bronceado, lo que reduce el tiempo de exposición al sol
para lograr el mismo efecto. Se usan para protegerse y acelerar
el bronceado.
Factor de Protección Solar (FPS)
Los productos con protección solar están identificados
con sus siglas FPS (Factor de protección solar), según
la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EU (FDA
por sus siglas en inglés). De acuerdo con estándares
internacionales, este factor es un índice que muestra el
tiempo que una persona podrá permanecer expuesto al sol sin
riesgo de quemaduras. El número que acompaña a estas
siglas es el múltiplo de los minutos en que la piel comienza
a quemarse o a ponerse roja.
Para ilustrar, un ejemplo: Jose Luis, baterista de un grupo de rock,
toca cada fin de semana en plazas publicas, siendo de piel blanca
tarda en quemarse 10 minutos sin protector solar, al utilizar bloqueador
con FPS 15 obtiene una protección por 2 horas y media, lo
cual le permite terminar su presentación sin poner en riesgo
su piel. Esto es:
Cualquier tipo de protector solar debe indicar las
precauciones y recomendaciones de uso. En caso de contener en su
formulación algún componente agresivo debe estar indicado;
asimismo, es importante leer detenidamente la etiqueta y realizar
las consultas necesarias en caso de no conocer algún término.
¿Cómo elegirlos?
Para realizar la mejor elección de un bloqueador o filtro
solar es necesario tomar en cuenta algunos factores como el tipo
de piel (seca, grasosa, muy blanca, sensible, etc.) y así
identificar el grado de sensibilidad que tiene ante los rayos ultravioletas.
Asimismo, es importante considerar la actividad que se va a realizar
durante el día: exposición intensa al sol en la playa,
nadar, hacer ejercicio, etc.
Ten en cuenta que para una piel grasosa o para una sudoración
intensa es recomendable utilizar un bloqueador en gel y no en crema,
pues fija mejor. Un prestigioso dermatólogo norteamericano,
el Dr. T. Fitzpatrick, clasificó los diferentes fototipos
cutáneos, que hoy en día es considerada como la forma
adecuada para identificar, el color y la facilidad para broncearse
con el sol.
A continuación te presentamos un cuadro para reconozcas tu
tipo de piel y su sensibilidad a los rayos UV.
¿Cómo utilizarlos?
En entrevista con el Dr. Enrique F. García, Consejero de
la Academia Mexicana de Dermatología, sugirió el uso
diario de bloqueador solar. De no ser posible, cuando la persona
sepa que va a estar expuesta al sol debe aplicarlo, por lo menos
15 minutos antes y reaplicarlo cada 3 horas, aún en caso
de que el bloqueador indique resistencia al agua y se nade.
Debe aplicarse en forma generosa, sobre la piel seca, procurando
aplicar en todas las partes de la piel expuestas al sol, incluyendo
orejas, labios, cuello y codos. Adicionalmente debe tener cuidado
de no aplicarlo muy cerca de los ojos.
Recuerda que independientemente del producto de que se trate, el
factor de protección solar tiene un periodo de permanencia
en la piel por lo que se debe aplicar cada cierto tiempo, al salir
del agua o después de hacer ejercicio.
¿Y los ojos?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS)
la capa externa del ojo absorbe los rayos UV, por lo que una exposición
prolongada al sol puede dañar el tejido externo de los ojos
produciendo:
1. Cataratas. Opacidad del cristalino del ojo.
2. Retinopatía solar. Lesión en las células
de los ojos responsables de la recepción de la luz.
3. Fotoqueratitis y Fotoconjuntivitis: Inflamación y daños
en la córnea.
Para prevenir estas enfermedades la OMS recomienda utilizar lentes
de sol con protección ultravioleta al 100% y de preferencia
que cubran los ojos de manera lateral.
Recomendaciones
De acuerdo con el Dr. García ante una exposición prolongada
al sol debes usar:
1. Ropa holgada en colores claros, de preferencia de algodón,
que cubra todo el cuerpo (la ropa oscura absorbe más los
rayos solares).
2. Lentes oscuros con 100% de protección contra los rayos
ultravioleta.
3. Sombrero de ala ancha, con el fin de proteger cuello, oídos
y ojos.
Además:
1. Minimizar la exposición al sol entre las 11 de la mañana
y las 4 de la tarde.
2. Aplicar un bloqueador de acuerdo con su tipo de piel y a la
actividad que vaya a realizar.
3. El bloqueador solar más adecuado sería con FPS
15, aunque por lo general el bloqueador con FPS 30 se encuentra
mayor variedad (crema, gel, resistencia al agua, etc.).
4. Reaplicar continuamente el bloqueador.
En caso de tener alguna quemadura debes aplicar compresas de agua
fría en la piel dañada, no exponerla al sol, utilizar
una crema humectante y tomar medicamentos con hidrocortisona o anestésicos
locales.
Un buen bronceado se adquiere en varias sesiones, toma en cuenta
esta información y convive inteligentemente con el sol.
¿Cuánto cuestan?
En el mercado hay diversidad de bloqueadores, en eel siguiente cuadro
puedes comparar los precios de los que encontramos desde 154 hasta
259 pesos.

Adicionalmente, es recomendable que utilices lentes que tengan filtro
contra rayos ultravioleta.
Con el objeto de tener una referencia de precio en lentes con filtro
UV, a continuación te presentamos siete modelos de lentes
para sol con protección al 100 por ciento.
¿Cómo dice?
Al comprar algún bloqueador, filtro o bronceador nos encontramos
con términos que muchas veces no sabemos qué significan,
por lo que te presentamos un glosario con los términos más
comunes.
Hipoalergénico: Son productos que producen muy poca
o ninguna reacción alérgica.
No comedogénico: Son productos que no causan acné.
Sin aceite: Son productos que no contienen aceites o sustancias
aceitosas que tapan los poros de la piel.
Resistente al agua: Son productos que mantienen su nivel
de factor de protección solar (FPS) al menos 40 minutos al
contacto con el agua.
A prueba de agua: Son productos que mantienen intacto su
nivel de FPS por más de 80 minutos en el agua.
A prueba de sudor: Son productos que mantienen su nivel de
FPS luego de sudar por 80 minutos y no necesita reaplicarse.
PABA: Ácido paraaminobenzoico, componente que se utilizaba
en los productos solares, pero que con el tiempo se descubrió
que producía alergias, enrojecimiento y picazón.
Última actualización
23-Jul-2009 17:43
por la Dirección General de Estudios sobre Consumo
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